El Taponamiento del Generalato: El Desafío de la Renovación en las Fuerzas Armadas
Por: Darío Mañón
En una reciente maniobra que busca una simbiosis con los cambios ejecutados en el tren civil, el Poder Ejecutivo y la Comandancia General del Ejército han oficializado los relevos rutinarios en las unidades operativas más estratégicas del país. Sin embargo, estas designaciones ponen de relieve una realidad latente: la lucha entre la necesaria renovación y una estructura que se resiste a soltar el peso de los años.
Mandos de "Cuarto Bate" Probados a Todo Terreno
A pesar de esta compleja situación, el alto mando ha sabido colocar piezas clave en las brigadas de infantería. No se trata de improvisaciones, sino de oficiales que son auténticos "cuarto bate", hombres probados en situaciones difíciles y con capacidad de respuesta en cualquier terreno.
La experiencia probada en todo terreno.
Los cambios han alcanzado las piezas clave del tablero militar. En la 1ra. Brigada de Infantería (Campamento 16 de Agosto), asume el general de brigada José H. Rodríguez Coste; mientras que en la 2da. Brigada de Santiago ha sido designado el general de brigada Fernando Pérez Jiménez. Hacia el sur, la 3ra. Brigada de San Juan queda bajo el mando del general de brigada Vicente Mota Medina y la 5ta. Brigada en Barahona bajo el general de brigada Enrique Aguilera Trujillo. En la línea fronteriza norte, la 4ta. Brigada de Mao recibe al general de brigada Paíno Perdomo Sánchez, y en el Este, la 6ta. Brigada de San Pedro de Macorís al general de brigada Rafael Antonio Núñez Veloz.
A estos se suman movimientos críticos como el del general de brigada Jorge Luis Morel De Dios en la inteligencia (G-2) y el coronel Jhojanny Suriel Otáñez en la dirección de la Academia Militar Batalla de las Carreras.
Una Ley que no logra romper la "Barrera del Generalato"
A pesar de las modificaciones a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, el número de generales sigue siendo excesivo, creando un embudo que frena el ascenso de una generación de oficiales jóvenes que espera con capacidad y energía. La normativa no ha logrado romper esa barrera invisible donde la cúspide de la pirámide militar permanece sobrepoblada, impidiendo que el flujo de mando sea natural.
El Complejo Dilema del Retiro
El problema de fondo es presupuestario y humano. Dar la baja a oficiales de larga data es un proceso complejo; muchos de estos veteranos ya no sienten el atractivo de permanecer en las filas o simplemente, por edad, desean el retiro. Sin embargo, la falta de fondos para garantizar pensiones dignas y el alto costo que representan las bajas para el presupuesto nacional mantienen a muchos "viejos robles" en posiciones que ya deberían ser ocupadas por sangre nueva.
"El Valor del Reservista: Dignidad tras el Uniforme"
"Es justo reconocer que, pese a las limitaciones económicas que frenan el flujo masivo de retiros, las Fuerzas Armadas han logrado mantener un estándar de dignidad envidiable para sus miembros pasivos. A través de la Junta de Retiro y Fondo de Pensiones las Fuerzas Armadas, donde hay una filosofía de trabajo con rigor y meticulosidad, donde se garantiza que el oficial no sea olvidado al colgar el uniforme.
Estos hombres, aunque ya no ostenten el brillo externo del mando activo, conservan intacto el brillo de sus ideas y la disciplina militar, manteniéndose como reservistas dignos y listos para servir si la patria lo requiere. Bajo el cuido atento de quienes dirigen el área de retiro, se asegura que la transición a la vida civil no empañe los años de entrega al servicio de la nación."
Mientras la "ciencia" de la ley intenta modernizar la institución, la realidad económica y la inercia del sistema imponen su propia fe, dejando a cientos de cuadros jóvenes en una larga espera por una oportunidad que no termina de llegar.
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