La reciente tragedia sísmica en La Guaira, Venezuela, ha servido de escenario para que especialistas dominicanos lancen una advertencia urgente sobre la seguridad de las edificaciones en la República Dominicana. El geólogo Osiris de León y el experto en gestión de información humanitaria, Alberto Castillo Aroca, realizaron un levantamiento técnico en la "zona cero" de Catia La Mar y Caraballeda, coincidiendo con la misión de asistencia humanitaria "Quisqueya Solidaria".
Durante su recorrido, ambos especialistas documentaron el colapso total de complejos habitacionales, donde el fenómeno estructural conocido como "efecto pancake" dejó a familias atrapadas bajo toneladas de concreto. Según los testimonios de los sobrevivientes, edificios de hasta once niveles se desplomaron en cuestión de segundos, evidenciando una falla sistémica en la resistencia de los materiales ante los movimientos telúricos.
Osiris de León, tras analizar los restos de las estructuras, señaló que la causa principal del desastre radica en deficiencias técnicas severas. El experto subrayó que la ausencia de muros portantes y el uso inadecuado de ladrillos impidieron que las edificaciones soportaran el empuje lateral del sismo. Resulta contradictorio, según el geólogo, que estructuras levantadas a mediados del siglo pasado hayan mostrado mayor resiliencia que muchas obras contemporáneas, lo que obliga a revisar los actuales estándares constructivos en zonas de alto riesgo.
Además del daño estructural, la misión constató fenómenos de licuefacción del suelo, donde el terreno perdió su capacidad de soporte durante las réplicas, afectando severamente la infraestructura vial. Este escenario, sumado a la destrucción de los hogares, ha provocado una crisis de salud mental que, a juicio de Alberto Castillo Aroca, debe ser abordada con la misma prioridad que la asistencia médica.
Castillo Aroca destacó que la recuperación emocional de los sobrevivientes es hoy una necesidad crítica. Con una amplia trayectoria en misiones de Naciones Unidas, el especialista enfatizó que la tragedia venezolana es un espejo donde la República Dominicana debe mirarse. La fragilidad observada en Venezuela es un recordatorio de la importancia de implementar evaluaciones técnicas rigurosas y programas de reforzamiento estructural en las ciudades dominicanas.
La misión, liderada por el ministro de Salud Víctor Atallah, marca un hito al instalar un hospital móvil dominicano en territorio extranjero, consolidando la capacidad del país para exportar conocimientos científicos y humanitarios. Tanto De León como Castillo Aroca coinciden en que la prevención no es una opción, sino un mandato ineludible para reducir el riesgo de desastres ante futuros eventos naturales.
5 de julio de 2026



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