REPÚBLICA DOMINICANA – Una sangrienta disputa por el control y la distribución de sustancias controladas ha dejado un rastro de muerte que conecta a las ciudades de Santiago y Jarabacoa. En las últimas horas, las autoridades han logrado hilar las piezas de un complejo rompecabezas criminal que involucra ejecuciones cruzadas, persecuciones en vehículos alquilados y una contundente coincidencia científica que vincula directamente ambos escenarios sangrientos.
Del matorral a la escena del crimen: Las víctimas
Lo que inició como el hallazgo de dos cuerpos sin vida con múltiples impactos de bala en unos matorrales de la carretera Federico Basilis, en Jarabacoa, terminó destapando una red de venganza. Los occisos fueron identificados como:
Natanael Peña, alias “El Cha”
Un hombre solo conocido como “La Rata”
De acuerdo con la Policía Nacional, estos dos individuos no eran víctimas fortuitas; eran los principales sospechosos de haber acribillado días antes a Margarita Díaz García, alias “La China”, en el sector La Yagüita de Pastor (Bella Vista, Santiago).
El Móvil: Una disputa territorial a sangre y fuego
La Dirección de Investigación (DICRIM) determinó que el detonante de esta cadena de homicidios fue la guerra por el negocio del microtráfico.
Guerra de bandas: "El Cha" y "La Rata" mantenían un violento conflicto por el control de los puntos de drogas contra alias "La China" y su concubino, Roberto Hans Sánchez Tejada, alias “El Flaco”. Lo que comenzó como amenazas por territorio terminó en un ajuste de cuentas recíproco.
Las tres pruebas reinas de la investigación
La caída de esta estructura comenzó a materializarse gracias a un impecable trabajo de inteligencia coordinado entre las divisiones policiales de La Vega y Santiago:
[ ESCENA SANTIAGO ] [ ESCENA JARABACOA ]
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└───► COINCIDENCIA ◄───────┘
BALÍSTICA TOTAL
Ciencia Forense Irrefutable: La Dirección de la Policía Científica realizó un análisis comparativo de las evidencias balísticas recolectadas en ambos lugares. El resultado fue contundente: las armas utilizadas en el asesinato de Santiago coinciden de manera idéntica con los casquillos encontrados en la doble ejecución de Jarabacoa.
El rastro de la Jeepeta "Rojo Vino": El análisis de las cámaras de seguridad cercanas a la escena en Santiago delató una jeepeta Honda CR-V (Placa G-763855). El vehículo resultó ser propiedad de un Rent Car, alquilado estratégicamente por Ruddy Manuel Morán Almonte, alias “La Pólvora”, un reconocido y peligroso capo del área.
La caída del vehículo y una confesión: En medio de los intensos operativos desplegados en Jarabacoa, los agentes interceptaron la jeepeta en movimiento. Al volante iba Erika Martínez Peralta, de 26 años. Al ser interrogada por el Ministerio Público, la joven confesó que "La Pólvora" la había enviado con la misión expresa de hacer desaparecer el vehículo y dejarlo abandonado.
Prófugos y persecución en desarrollo
Con el hallazgo de los cuerpos de "El Cha" y "La Rata", la policía ha cerrado un capítulo, pero la caza continúa. Actualmente, las fuerzas del orden despliegan un amplio operativo en toda la región norte para capturar a "La Pólvora" y a otros integrantes prófugos de esta red criminal, quienes enfrentarán cargos por narcotráfico, asociación de malhechores y homicidio múltiple.
22 de mayo 2026















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