En la República Dominicana, hablar de justicia social también implica reconocer y honrar a quienes dedicaron su vida a la defensa de la soberanía nacional. Bajo esa premisa, la Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas (JRFPFFAA) se ha consolidado como una de las instituciones de mayor impacto social del Estado dominicano, transformando el concepto de retiro militar en un sistema de protección integral, digno y humano.
Este proceso de transformación ha contado con el respaldo estratégico del Ministerio de Defensa, bajo las directrices del Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, cuya visión ha colocado al bienestar del militar retirado como un eje prioritario de la política pública en materia de seguridad social.
Una Junta de Retiro que llega a cada rincón del país
Uno de los avances más significativos ha sido la descentralización de los servicios, acercando la institución a quienes durante décadas debieron desplazarse largas distancias para realizar trámites básicos.
La construcción y remodelación de oficinas regionales en distintas provincias del país ha permitido impactar directamente a miles de beneficiarios, reduciendo brechas territoriales y dignificando la atención.
Estas sedes modernas y funcionales no solo agilizan procesos administrativos, sino que se han convertido en puntos de acompañamiento social, facilitando desde certificaciones y resoluciones hasta la afiliación a planes de salud, ayudas sociales, acceso a programas educativos, inserción laboral y crédito solidario.
Solidaridad que se traduce en acciones concretas
La dimensión humana de la gestión se refleja en la ejecución de jornadas sociales que han beneficiado a miles de familias de militares retirados y a comunidades civiles en condiciones de vulnerabilidad.
Estas jornadas, desarrolladas en coordinación con otras instituciones del Estado, han llevado alimentos, medicamentos, equipos médicos y asistencia directa a comunidades de difícil acceso.
Para el ministro de Defensa, estas acciones representan mucho más que operativos puntuales: constituyen una expresión tangible de justicia social y presencia del Estado. Escuchar, acompañar y responder con prontitud a las necesidades de pensionados, viudas y tutores se ha convertido en una política permanente.
Inclusión financiera y oportunidades para una vida digna
Otro hito de alto impacto ha sido el programa “Pensionado Feliz”, mediante el cual se han otorgado créditos a miembros en retiro, permitiéndoles mejorar viviendas, atender situaciones de salud, emprender negocios familiares y reorganizar sus finanzas.
A esto se suma el programa de inserción laboral, que ha garantizado empleos formales para retirados y familiares directos, con salarios dignos y acompañamiento institucional.
La experiencia, disciplina y formación militar han sido reconocidas por empresas públicas y privadas como un valor agregado para el desarrollo nacional.
Justicia financiera y saldado de deudas históricas
La actual gestión también marcó un antes y un después en materia de pagos. Han sido entregados a pensionados recursos que esperaron por años lo que les correspondía por derecho.
Asimismo, se han otorgado aumentos y se han aprobado reconsideraciones que beneficiaron a un amplio segmento de la comunidad retirada.
Estas acciones responden a una directriz clara del presidente de la República: toda deuda con los veteranos es una deuda moral. Bajo ese principio, el Ministerio de Defensa ha liderado una transformación financiera basada en la transparencia y la equidad.
Salud, viviendas y acompañamiento social
El impacto social se completa con iniciativas en salud y bienestar, fortaleciendo la seguridad alimentaria y el acceso a servicios esenciales.
Mediante alianzas interinstitucionales, también se han impulsado proyectos de viviendas dignas, reparaciones estructurales, donaciones y programas de formación cívico-social, acompañando a los retirados no solo desde lo económico, sino también desde lo humano y emocional.
Una gestión que honra el servicio a la patria
Al hacer balance de estos logros, el actual presidente de esta Junta de Retiro, general de Brigada Pablo Roberto Jiménez Sánchez, ha reconocido el respaldo constante del Teniente General Fernández Onofre y ha reafirmado el compromiso de continuar ampliando la cobertura médica, los programas habitacionales y las oportunidades financieras.
Los resultados hablan por sí solos: miles de vidas impactadas, familias protegidas y un Estado que honra con hechos a quienes sirvieron con honor.
La Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas se erige hoy como un referente de gestión pública con sentido social, demostrando que cuando la voluntad política se combina con planificación y humanidad, la patria cumple su promesa de no dejar atrás a sus héroes en retiro.
19 de enero, 2026





































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